miércoles, 14 de mayo de 2008

APOLOGÍA DEL OCIO (OTRA NOTA INTEMPESTIVA)

El ocio es padre de la civilización: arte, filosofía, ciencia, religión y tabúes son creaciones de hombres ociosos. La ética del trabajo fue creada por los que gozan del ocio y la riqueza para asegurarse el trabajo de aquellos que posibilitan su ocio y riqueza. Con dinero no se compra más que tiempo... lo que equivale a decir que se compra ocio. Además, en un mundo donde la desocupación se acrecienta y donde la producción de los bienes de consumo requieren cada vez de menos mano de obra ¿No es lo sensato trabajar menos y remunerar mejor el trabajo? Y en cuanto al aspecto moral, el cristianismo, que mucho ha hablado de la dignidad del trabajo, olvida que este constituye el castigo del pecado original y no un premio. Si algo sabemos del Paraíso es que en él nadie debía “ganarse el pan con el sudor de su frente” y, si algo sabemos del Cielo es que allí los elegidos quedarán en “absoluta contemplación de Dios”, es decir, que no harán nada.

8 comentarios:

fede dijo...

La "Apología del ocio" de Russell está más mejor escrita.

Idea dijo...

Usted no lo hizo nada mal.
¿Cuánto más tendré que trabajar para ganarme el derecho a ser filósofo, artista, escritor, diletante o lo que fuera que se llame?

LUC dijo...

Tengo que leer "El derecho a la pereza" de Paul Lafargue.

No obstante, creo que los socialistas fueron los que se encargaron de considerar al trabajo intelectual también como lo que es: trabajo.

Uno siente que no lo es, porque es un trabajo en cierto sentido grato. Parece que, como bien menciona gracias al cristianismo, trabajo es solo lo penoso.

Los autores utópicos intentaban con sus comunidades imaginarias acabar con el pecado original. Las utopías, creen algunos autores, son el intento de hallar el perdón en la tierra. Es decir, lograr un trabajo reducido y por gusto.

Saludos

Ljn.- dijo...

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sin ocio no podriamos filosofar,
es cierto... Los grandes filosofos
eran gente con mucho tiempo al
pedo se ve! =) actualmente, no
es mi caso, pero igualmente me
hago un tiempito p firmarte ;)
saludos!






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Calderondelabarca dijo...

Coincido con su Apología, aunque agregaría que la práctica del Ocio no es para Cualquiera.
En tanto y en cuanto no afecte a terceros, Bienvenida sea .

Como podría sostenerse , caso contrario ,el maledicente gremio de la tía hinchapelota ?

Alexis Socco dijo...

Ver tb 'El Arte del Ocio' de Herman Hesse.

Walter L. Doti dijo...

Parecerá mentira que un cultor y defensor del ocio como yo pueda encontrarle un aspecto interesante a la ocupación. Pues se sabe que todas las perversiones nacen en la soledad y el tiempo libre. Y no me refiero solamente a las perversiones sexuales. En tiempos de no ocupación aparecen también las perversiones espirituales, intelectuales y las desviaciones de la cotidianidad.
Pondero el ocio cuando se limita a la PlayStation, pero no cuando disponer de mucho tiempo nos hace buscarle la quinta pata a cuestiones que tendrían que ser aceptadas de suyo: la existencia del mundo, el goce de la sexualidad lisa y llanamente considerada, el milagro de estar vivos. Pues cuando en esta tierra se escarba seguro aparece un cadáver. Debajo del ser descubrimos la nada; debajo del sexo, la perversión y como raíz de la vida, la muerte.
"Mantente ocupado - dijo San Gregorio - así cuando venga el diablo te encuentra trabajando."

fede dijo...

No es que uno se vuelve perverso cuando los domingos: uno ya lo era, pero no tenía tiempo de pensar en eso. De donde proviene esa perversión es la cuestión... Yo estoy más inclinado a creer que la alienación del trabajo es más peligrosa que el aburrimiento. Pero quizás sólo sea optimismo.