jueves, 29 de mayo de 2008

PACÍFICO SUR




Cuando la ginebra lo desbordaba de recuerdos y lo maltraía la nostalgia, a Zorpodín no le daba por recordar Francia o España; no se perdía en los fríos mares de Islandia o Noruega; no encontraba sosiego en la maravillosa Creta o en el bello Marruecos; nada eran para él el suave Mediterraneo o el misterioso mar Báltico... Si él había sido feliz en algún lugar, si realmente había sido feliz alguna vez, lo había sido en Samoa y en Tanzania, en donde su ímpetu salvaje, su corazón de aventurero y de cazador encontraba su poesía exacta.
"A esas islas, m’ hijo, lo único que les falta es el Atlántico, el más vivo de los mares; por todo lo demás, no hay lugar más hermoso en el mundo. Y ahí no hay hospitales ni casinos, no hay cines ni bancos ni bolsas de comercio internacional y lo más cercano a un edificio que usted puede encontrar ahí, nene, es un tótem o una palmera.
"El mar es increíblemente azul, infestado de tiburones y de cangrejos del tamaño de un hombre, y el cielo es una bendición de sol y de belleza, de suaves vientos con el perfume de las sirenas y de violentos tifones que arrasan los puertos escupiendo el aliento de Dios a los cuatro confines... Créame, m’ hijo..." y entonces venía el chasquido, y la pipa se alzaba sobre su cabeza calva, sobre su cara centenaria, curtida como un pergamino por el sol de todos los mares que el azar o Dios sembraron por el mundo" ...si hubiese prostíbulos ahí, si los coños estuvieran, como los cocos, al alcance de la mano, no me hubiera ido nunca. ¡Me pudriría ahí aunque tuviera que pagar con el alma, aunque el precio fuera el mismo infierno! Y ahora, la botella que viene la pago yo. Y va a tener que tomar, señor mío, aunque no le guste, porque no soporto hablar con alguien sobrio cuando se me va saliendo el alma así...
Aloir Edef

4 comentarios:

fede dijo...

¿Cómo se llama ese lugar (ese huequito) que queda en la unión entre las dos clavículas, justo abajo del mentón? Me perdí un par de veces ahí... Perdón, perdón; sé que tengo que irme ya: yo venía por un beso nomás, no pensaba quedarme tanto. No molesto más: ya me voy:

"Adiós, dulces amantes invisibles,/
siento no haber dormido en vuestros brazos./
Vine por esos besos solamente;/
guardad los labios por si vuelvo."

(Luis Cernuda)

Idea dijo...

Fede, si lo ve a Aloir Edef digale que además de ser un gran poeta tiene un gran corazón, por eso digo yo que este mundo, aunque no se pueda palpar, es un mundo mejor.

Walter L. Doti dijo...

¿Paraíso sin prostíbulos? ¿Pero dequé estamoshablando, viejo?

Calderondelabarca dijo...

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Y a juzgar por lo que vino después, parece que sí tomó !