lunes, 21 de diciembre de 2015

EL RAPTO DE GANÍMEDES (SONETO INDECOROSO)


Ganímedes no supo que el tentáculo
buscaba con velada parsimonia
la tapa de su frasco de colonia
con ansias de un dulcísimo espectáculo.

Y en ínclita reunión el duro báculo
sintió que le invadía de Sajonia
hasta el centro postrero de Laponia
haciendo de su arcano un receptáculo.

Mordió su honor... Lanzóse en un exhorto
y a Zeus dijo en un llanto: "Así me des
el Olimpo el precio ya es muy grande"

"Escucha" dijo Zeus "dulce Ganímedes,
el costo, a mí, se me hace más bien corto
y a no llorar, que apenas si es el glande"
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martes, 1 de diciembre de 2015

BIBLIOFILIA


....No hay nada más triste en este mundo que el arrepentimiento de un pedante ante su siempre indecoroso y desproporcinado acopio de libros. Cuando nos tomamos un minuto para mirar su siempre extensa (demasiado extensa) biblioteca personal y tomamos conciencia de su tamaño, de su inevitable desorden y de su apenas disimulada mugre, un cierto desdén hacia la propia naturaleza de la bibliofilia encarna en nosotros en la forma de una pesada lápida sacramental que parece depositarse, lenta pero inexorablemente, sobre el hipo ausente de nuestro atrofiado diafragma burgués, horadando nuestras entrañas con la inequívoca, conspicua, opresión de la melancolía.
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sábado, 28 de noviembre de 2015

PREMIO AZABACHE 2015


...Hace pocas horas se dio a conocer el resultado oficial del Concurso Azabache de Novela 2015, del que resulté ganador. Curiosamente, es la primera vez que un marplatense lo consigue, por lo que me tocó estar rodeado de gente querida y de improvisados hinchas localistas.
...Queda por delante la ardua y feliz tarea de edición, para poder publicar mi primera novela, Naufragio de una sombra.
...Mi agradecimiento a Javier Chiabrando y a toda la gente, casi anónima, que trabaja para que este festival sea posible. Gracias, por supuesto, al jurado: Pablo De Santis, Ricardo Romero e Iván Moiseeff.
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martes, 24 de noviembre de 2015

VIETATO L'INGRESSO AI RAGNI E AI VISIGOTI

 
...Hace muchos años, discutíamos con un amigo la posibilidad de prohibir que los idiotas leyeran buenos libros. Tan dañino nos parecía que un imbécil leyera El Quijote que no descartábamos, incluso, la posibilidad de quemar todos los volúmenes del Quijote a nuestro alcance para evitarlo.
...Por supuesto, este era un diálogo humorístico: lo que nos importaba era poner en juego una paradoja, no el problema abordado, "destejer el arcoiris" de lo absurdo.
...Curiosamente, nuestra conclusión al final de la charla, arrojados definitivamente al terreno del cinismo, fue que la prohibición mentada resultaba del todo redundante: un idiota no tiene la menor idea de que los buenos libros existen; quizás, la definición de idiota no sea más que esa: saber que un libro genial existe y no leerlo.
...Nuestro tiempo es prueba del predominio de este mal. En la Edad Media, se cometió el error de suponer que era necesario prohibir determinados libros; hoy, esos libros están al alcance de muchas personas y lejos se está de que eso modifique el statu quo
...El positivismo soñó con una sociedad ilustrada que devendría, invariablemente, en pacífica y justa. Hoy, que el Index no existe, que el analfabetismo es excepción y no norma, y que una parte considerable de la población mundial tiene acceso irrestricto a los mayores pensadores de la historia, vivimos la dura muerte de esa esperanza.
...Quizás sea una buena noticia y debamos aprender a confiar más en nuestra intuición y grandeza moral más que en nuestra razón. He dicho "quizás". 
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NOTA: la foto ilustrativa no fue modificada.
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miércoles, 18 de noviembre de 2015

NOSTALGIA




...Yo, que no tengo el coraje suficiente para ser pacifista, siento nostalgia de los hippies cuando los tiempos, como hoy, se vuelven negros.

lunes, 26 de octubre de 2015

DESPERTAR
















....El acto abrumador de despertar nos transforma en filósofos. Ese momento inaudito y precario es un enigma previo a toda certeza, a toda pregunta. Nada tiene sentido por la sencilla razón de que aún no se lo hemos dado... Son nada más que unos segundos, es cierto, pero son segundos en que no somos capaces de entender el tiempo; es un instante que es más un lugar, más un dónde que un cuándo; un caos sin conciencia de su caos. Si pudiéramos cifrarlo visualmente, lo veríamos como un puente inhóspito que no acaba de estar presente, que no existe sino en fuga; un espacio asombroso que vuelve ambigua la frontera entre dos mundos irreconciliables. Ese momento asombroso y confuso sería el momento ideal de preguntar, de develar todos los misterios. El problema es que todavía no hay un quién que pregunte; eso pasa después, cuando la magia termina o, precisamente, porque la magia termina. Por ahora no somos; no sabemos qué cosa es ser. Nuestra mano (aunque aún no es nuestra), delante de la cara es un monstruo inexplicable, algo que no hemos terminado de crear. Lentamente, en mórbido desfile de figuras extrañas, inhaprensibles, comienzan a transformarse en algo. Entonces (ya podemos decir entonces), el pánico (que olvidamos después, al llegar a la otra orilla) es devorado por el deseo apremiante de una salida, de un suelo que pisar; y así, la razón (ese otro monstruo), como un hilo de Ariadna al que nos aferramos con desesperación, nos salva… 
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miércoles, 21 de octubre de 2015

EN TORNO A LA STRADA


La Strada (1954) de Federico Fellini.
Con Giulietta Masina, Anthony Quinn y Richard Basehart.  

....Una circunstancia felizmente recurrente en las películas de Federico Fellini es la síntesis de su tema en un pasaje breve y poéticamente exaltado, nunca ajeno al sabor familiar y equívoco del sueño. Este capricho (elección estética en la jerga escrupulosa de la crítica) aprendido, quizás de Shakespeare, quizás de Bergman, quizás de nadie o de todos, no es ajeno a La Strada (1954) cuyo argumento gira, casi secretamente, en torno a una piedra.
....La mediocridad de Zampanò, un hombre brutal y dolorosamente solitario; la disipación de el Loco, un saltimbanqui bastardo y romántico, resignado alegremente a la certeza de un destino trágico; la ambigüedad inquietante y genial de su protagonista, Gelsomina, acaso estúpida, acaso loca, perdida y olvidada del mundo; la melancolía incurable de un circo que reúne a un grupo de artistas callejeros, muchas veces patéticos (extensión o símbolo de la Europa devastada de postguerra o de cualquier región en cualquier época); la violencia, el desamor, el crimen y la culpa; toda esa cruel gravitación, en apariencia absurda e inútil, podría, sin embargo, guardar un orden oculto. 
....Ese orden, que el arte de Fellini pondrá en un mundo que, acaso, nos niega todo tipo de orden, hará del odio visceral entre dos hombres un camino hacia la fatalidad y de una melodía onírica un santo y seña hacia un pasado culpable. Es, sin duda, un orden terrible, despiadado, pero siempre mejor que el caos. Un orden al que los personajes desesperados de La Strada se aferrarán, porque: “Si esta piedra no tiene un propósito en el mundo” dirá el Loco “entonces nada tiene un sentido.”

Tragedia, pasado y misericordia. Un acercamiento a la obra de Ross Macdonald

  Nadie debería dejar este mundo sin haber leído a los cuatro grandes autores de la tragedia ática: Esquilo, Sófocles, Eurípides y Ross Macd...