
Lucio Amadeo Lucero nació en Tandil el 13 de agosto de 1949. No provenía de una familia de músicos y de hecho se sabe que su segundo nombre no era un homenaje a Mozart sino al mítico arquero Amadeo Carrizo. Sintió el llamado de la música desde su infancia y fue, sucesivamente, luthier, instrumentista, cantante y afinador de pianos. Su torpeza manual, su ineptitud rítmica, su escaso caudal de voz y su falta congénita de oído lo llevaron a fracasar en cada uno de esos oficios, por lo que, entristecido, debió resignarse a ser un mero compositor. Su anhelo de inmortalidad, su otra gran obsesión, está presente en su ópera-murga inconclusa: “¿Por qué habrá que morirse, che?” en donde conjuga sus múltiples y eclécticas influencias musicales en un complicado colage que la crítica ha calificado unánimemente como insoportable. Actualmente, Lucero trabaja en el Conservatorio de Música de la Universidad de Alto Cuyo. Los alumnos del conservatorio han manifestado siempre su admiración por el compositor, debido al empeño que ha puesto en seguir aprendiendo día a día, en lo que es una actitud inédita en la historia de los porteros de aquella Universidad.
Principales obras:
“Zamba alegre” (Samba) Op 9.
“No, no y no” (Capricho) Op 37.
“Ring raje” (Tacatta y fuga) Op 12.
"El delivery" (Andante en moto) Op. 55.
“El boquete” (Obertura) Op 6.
Principales obras:
“Zamba alegre” (Samba) Op 9.
“No, no y no” (Capricho) Op 37.
“Ring raje” (Tacatta y fuga) Op 12.
"El delivery" (Andante en moto) Op. 55.
“El boquete” (Obertura) Op 6.
"Una más, una más... y no jorobo más" (Impromptu) Op 100.