Mostrando entradas con la etiqueta ARTIFICIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ARTIFICIO. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de noviembre de 2014

QUINTA PATA A LA TEORÍA DEL TÉMPANO*

.....Conocida es la teoría del témpano de Ernest Hemingway respecto a la narrativa moderna. De acuerdo al autor de Islas a la deriva**, el escritor debe elidir gran parte de la información para hacer las cosas como Dios manda, obligando a una lectura más esforzada, más activa, si se quiere. La pregunta del millón es: ¿deben existir esta información elidida, o alcanza con insinuar que existe? Si es posible crear la impresión en el lector de que existe algo bajo el nivel del mar, algo oculto e insinuado por ciertos detalles de la acción ¿el efecto deseado (estético) no se daría de todos modos? Si es así, estaríamos a las puertas de una nueva narrativa, que podría librarse de la obligación de construir argumentos. Lo argumental podría ser una mera máscara, un escamoteo de prestidigitador, un trompe l'oeil. La ficción no resultaría decepcionante para el lector, del mismo modo en que la escenografía en el teatro no decepciona a un espectador, aún sabiendo este que detrás de una determinada puerta no existe otra habitación, sino el ingreso a bambalinas. No sé si la lectura de este tipo de relatos sería grata, pero se trata de un universo que, según parece, no ha sido explorado.

Nota: Alguna vez hice un ejercicio de este tipo, que puede consultarse a modo de ejemplo por medio de este link.

__________________________
*No veo por qué no traducir el término iceberg.
**Cito esta novela por tratarse de la única que terminé de Hemingway. No veo por qué sería más arbitario que citar cualqier otra.

martes, 5 de agosto de 2008

ABRACADABRA


Siempre creí (sigo creyendo) que un truco de magia no está completo hasta que no nos dicen cómo se logra la ilusión. Hay quienes afirman que esta revelación aniquila la magia. Yo creo que ese riesgo no existe, porque la única magia posible, la única magia real, es puesta por nosotros, por nuestro deseo de suspender nuestra credulidad, de aceptar el artificio. ¿No están hartos del tipo de la segunda fila que se queja diciendo: “Mirá si la carta va a desaparecer en serio; es todo mentira: seguro que ese René Lavand se la mete en la manga”? ¿No están hartos de que ese tipo se sienta engañado, de que se sienta inteligente? ¿No están hartos, en fin, del cinismo? El cinismo es la prueba viviente de que nada va a lograr conmovernos si no permitimos que lo haga.

Quejarse de que Paul Newman use un doble, de que Lorca haya escrito “La casada infiel” siendo homosexual, de que el guitarrista estudie armonía en vez de aprender de oído, es no entender la magia.

Por supuesto, toda revelación es, también (bien ejercida) una forma de arte, un guiño a la inteligencia del espectador y todo exceso en el ocultamiento es una forma de mezquindad. Pienso ahora, por ejemplo, que pocas cosas me han conmovido y halagado tanto como saber (a su debido tiempo) el trabajo que se había tomado alguien para seducirme; los curiosos y, a veces, cándidos mecanismos que habían sido puestos en funcionamiento. ¡Y qué dulce el fruto de ese engaño!

Tragedia, pasado y misericordia. Un acercamiento a la obra de Ross Macdonald

  Nadie debería dejar este mundo sin haber leído a los cuatro grandes autores de la tragedia ática: Esquilo, Sófocles, Eurípides y Ross Macd...