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miércoles, 29 de agosto de 2012

LA LEY DEL CERO

Ubi sunt qui ante nos in hoc mundo fuere?

Imaginemos, por un segundo, que la vida de un hombre puede ser expresada por una ecuación ––las teorías del juego ya lo han hecho.
Ahora bien, algunas vidas podrían ser expresadas con una ecuación simple (muy simple), accesible a un chico; otras sólo serían expresables con ecuaciones tan complejas, que sería casi imposible entenderlas.
Imaginemos que tenemos a nuestro alcance la más simple y la más compleja de esas ecuaciones y la encerramos entre paréntesis.
Finalmente multiplicamos a las dos por cero. El resultado es el mismo en ambos casos; es el mismo en todos los casos.
El primer cero es la muerte; el segundo (el resultado), el olvido.

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Nota del 10 de noviembre de 2015: hay un corolario o verdad implícita que no había notado hasta hoy. A los efectos de la analogía dada, nuestra existencia, en tanto dada en un espacio y un tiempo determinados están, efectivamente, encerradas entre paréntesis.
  

viernes, 19 de junio de 2009

OLVIDO



Una de mis grandes obsesiones fue siempre la del olvido. Suele atribuirse a Dolina la afirmación de que todo cuanto hacemos lo hacemos para levantarnos minas. Yo creo disentir: todo lo que hacemos, incluso levantarnos minas*, lo hacemos para no pasar desapercibidos, para no ser olvidados.

Aún cuando la muerte es el peor de los males, el estar muerto es, por definición, una experiencia que no nos es dado sufrir. En cambio, el olvido es (de acuerdo a la fórmula popular) "la muerte en vida", es la experiencia de no ser para otro, de que nuestra existencia resulte irrelevante. Oponerse al olvido es oponerse al imperio de la muerte en la vida.

¿Pero cómo evitar ser olvidado? ¿Bajo qué reglas actúa el olvido? ¿Qué mecanismos lo accionan o lo posponen?

Quisiera ser optimista y afirmar que el mérito es un buen camino para demorar su acción, de modo de extraer una consigna moral de este post. Pero lo cierto es que creo que a veces, o casi siempre, la justicia no parece ser uno de los parámetros predilectos de la memoria. La infamia, la mediocridad, la crueldad y la estupidez, suelen tener mucho mayor efecto que cualquier camino virtuoso.

Sólo queda preguntarse lo siguiente: ¿Y si el olvido es, al fin de cuentas, nuestra meta común: a qué tanto apuro por llegar a alguna parte? Quizás deberíamos aprender a disfrutar del camino, despreocupándonos un poco de a dónde nos lleva...

En fin, que la escena del reloj, de la película Safety Last, es una de las más famosas en la historia del cine. Su creador, Harold Lloyd (que en su tiempo fuera tan famoso como Charles Chaplin o Buster Keaton) es hoy, prácticamente, un desconocido.

Vaya, pues este modesto homenaje a don Harold, que intentó ser recordado por ser un gran artista, en un mundo donde la insistencia y el capricho ocupan el lugar del mérito.


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*Lo primero que hace el que se levanta una mina es contárselo a un amigo. Click.


Tragedia, pasado y misericordia. Un acercamiento a la obra de Ross Macdonald

  Nadie debería dejar este mundo sin haber leído a los cuatro grandes autores de la tragedia ática: Esquilo, Sófocles, Eurípides y Ross Macd...