jueves, 24 de julio de 2008

UN NUEVO ANECDOTARIO DE MUGUINO


Atilio Domenechi, menciona en sus "Memorias de desmemoria", algunas jocosas salidas de Manuel de Muguino:

"Estábamos en uno de esos cafés demasiado famosos de Buenos Aires, de esos de los que se ha querido hacer un templo, con el devenir de los años. En eso se acerca uno de los mozos a tomar nuestro pedido y, con gesto solemne, le notifica a Muguino:

"--Aunque usted no lo crea, en esa misma silla estaba sentado el ilustre Bartolomé Mitre..."

Muguino, entonces, se puso de pie con un gesto compungido y dijo:

"--Disculpe; no sabía que la silla estuviese ocupada."

[...]

"Recuerdo que una vez, un amigo de Muguino se le acercó en la calle con gesto solemne y le dijo:

"--Manuel, estoy bastante preocupado... Me he peleado con mi mujer.

"--No te preocupes, che... Si los matrimonios se acabaran por una simple discusión, el mundo sería un lugar mejor.

"Memorias de desmemoria"
Atilio Domenechi

5 comentarios:

Idea dijo...

Los matrimonios se acaban por una simple discusión, otra cosa es que renuncien a la convivencia.

Carolina dijo...

Pobre Bartolomé, por lo menos no se le sento encima... ¿Sera obeso muguino? ¿No hay testimonio gráfico de su persona?

Walter L. Doti dijo...

¡Excelente, Idea!. ¡Muy gracioso! :)

Se dice que el abuelo de Calderón solía frecuentar a Don Manuel durante su juventud. Estamos a la espera de más anécdotas que haya atravesado las generaciones.

Walter L. Doti dijo...

HayaNNNNNNNN

Daniel Rico dijo...

Exelente, Dolina tuvo una salida parecida con un quisquilloso mozo del Cafe Tortoni.
¿Si los cafes se vienen templos los mozos pasan a ser sacerdotes?