martes, 1 de julio de 2008

DEBATES APÓCRIFOS


Muguino, en el caso de proponérselo, podía ser un hombre muy práctico. Así como no se preocupó en obtener la fama, sino que prefirió crear un mundo ficcional en el que ya era afamado, tampoco se tomó el trabajo de grangearse detractores literarios. Su libro "Debates apócrifos" reune violentas polémicas, diátribas y descalificaciones hacia sujetos ficticios o, incluso, inexistentes. He aquí un estracto de ese libro:

[...] Ha querido descalificar Sr. X mi refutación de cierta escuelucha literaria, afirmando que me ha visto renegar de absolutamente todo. A esto llaman algunas personas argumento, demostrándonos que podrían llamar “argumento” e, incluso, “pensar” a casi cualquier cosa. Además, ¿qué es esto de no poder renegar? Mi muy querido señor, siendo de pura cepa gallega, renegar constituye en mi una tradición, y una tradición de siglos... Treinta generaciones en mí exigen el acto derivado fatalmente de mi absoluta terquedad congénita, que bien haría en imitar, mi muy señor mío, para ver si así obtiene un mínimo rasgo de lo que, el resto de los mortales, llamamos identidad.
Usted, mi amigo, no hace más que reiterar los “argumentos” de ciertos “pensadores” que “pretenden” un cambio “radical” en lo que llaman “literatura arcaizante”. ¡Por favor! No me haga usted gastar más comillas, X, que las necesito para cosas más importantes, como citar a Shakespeare o llamar “señores” a sus amigotes.
Más bien creo haber sido benigno con esta escuelucha de ignorantes que creen haber inventado algo por la única razón de no haber leído nunca nada.
Hay escuelas literarias que nacen sabiamente olvidadas. Esta, estimado caballero, es una de ellas.
Con mis más sinceras enhoramalas por la publicación de su último... ¿Cómo me dice usted que debemos llamar a ese adefesio... libro, dice usted? Bueno, “libro” habrá de ser...

Ni muy suyo ni tan servidor,

6 comentarios:

fede dijo...

Toda polémica exige comportarse con cierta descortesía, ser un poco grosero con alguien que, al fin de cuentas, quizás no lo merezca. El método de Muguino, tal vez tenga como ventaja el hecho de agredir gratuitamente a alguien que no ha cometido más pecado que disentir.

Idea dijo...

Muguino tiene una cualidad nada desdeñable,aunque tal vez "grosero", descalifica las ideas de su oponente sin insultar al individuo. Esa creo yo, es la mejor definición de "polémica" .

nadie dijo...

¿Quién no merece un poco de grosería? Hasta Jesús se la tiene bien ganada.

*Me despido con este bello comienzo de Artaud...



Allí donde huele a excremento
huele a ser.



*No quisiera retrotraer la polémica sobre si todo principio es la promesa de un fin, o todo fin la promesa de un principio.

Walter L. Doti dijo...

"... no hace más que reiterar los “argumentos” de ciertos “pensadores” que “pretenden” un cambio “radical” en lo que llaman “literatura arcaizante”..."

¡Muy bueno! Me hizo reir muchísimo.

Igualmente en el pasaje citado Muguino parece haber utilizado la falacia de ataque al hombre que Idea supone que el pensador gallego no utiliza. (Me gustaría invitar a Idea a visitar la entrada "Falacias" en el archivo de mi blog, para que conozca algunas otras formas de razonamiento inválidas que creáramos con Fede. Vea también los comments)

El comentario de Nadie es exquisito.

Idea dijo...

Y yo, bien mandada, fui. No entiendo nada, ni lo que usted dice aquí, ni cual es la falacia, lo único que me quedó claro es que detrás de un gran hombre se esconde una gorda cualquiera y que la virilidad, que yo creía estaba destinada a satisfacer la demanda de mercado femenina, ahora se utiliza como vara para medir el tamaño de disparate de un argumento. ¿de esto se trataba más o menos?

fede dijo...

Nadie:

Retrotraiga, nomás... El volver otra vez, es decir, el re-volver, es el proceso re-volucionario por naturaleza.

PD: De todos modos, lo mejor de Artaud sigue siendo la Cantata de puentes amarillos.


Idea:

Si se mareó es justicia poética. De todos modos, para reconocer una falacia sólo hace falta tener olfato para el ser, es decir, para la mierda.