viernes, 18 de abril de 2008

APOLOGÍA DE MANUEL DE MUGUINO



Nunca vi a un hombre excusarse de amar a su hijo porque es feo... Lo afirmo y lo repetiré ante cualquiera: sin importarme cuál sea el valor de mi obra, voy a hacer lo imposible porque no sea olvidada, del mismo modo en que, sin importarme el valor de mi vida, voy a hacer lo imposible por volverla inmortal.

No voy a pedir perdón por amar a las mujeres hermosas, por leer nada más que bellos libros, por haber elegido y merecido la amistad de hombres admirables y mucho menos por haber errado o perdido; si de algo no van a poder acusarme, es de no haber sido jamás uno de aquellos que, al tirar piedras, apuntan siempre al piso para no fallar el tiro. Yo apunté siempre a las estrellas y, por momentos (engañado o no) me supe capaz de alterar constelaciones.

A otros con la empresa de la mesura, máscara impune de la mediocridad: exijo ser medido, como poeta, ante Shakespeare, como filósofo, ante Kant, como amante, ante el propio Casanova... ante ellos y no ante ningún otro. Siempre va a haber más gloria en caer rendido ante gigantes que en romper todos los récords como knockeador de enanos, por más locura se nos adjudique y por más aspas de molino resulten nuestros gigantes...

¡Y más gloria habrá en el valeroso arresto si aquello a lo que llamo Dios es sólo el aspa de un molino!

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*Atanatósofo, polígrafo y aventurero argentino de origen vasco o gallego, no me acuerdo.

9 comentarios:

fede dijo...

Los editores no nos hacemos responsables por los actos o dichos de este fanático atanatósofo. Su irrupción en este blog nos sorprende, incluso, a nosotros. Nuestro gurú habló...

Luc dijo...

Me encantó la expresión "knockeador de enanos". Está muy bien don Manuel aspirar al máximo, considero que es la única forma de por lo menos merecer no morir. No obstante, está bueno boxear cada tanto con algún pequeñín por dos razones:

1. Podemos brindarle la posibilidad de que se sienta Newton.

2. Porque podemos descubrir que el enano era Einstein.

Un saludo de quien tiene la maldición del abandono de Hypnos y que aguarda estoicamente, onda en mano, el vuelo de Eos.

Walter L. Doti dijo...

Hace unos años creí que descubrir a Schopenhauer me había vedado la posibilidad del asombro. Pero un día, Don Fede, me presentó Ud. a Muguino y con ello volvieron mis ojos a abrirse enormes: era un Universo nuevo lo que había que mirar.
¿Conserva aún ese ejemplar raido de su obra capital que leíamos en el café "Dino"?, ¿sabe si el volúmen es hallable en alguna biblioteca?

Idea dijo...

Aplaudo a Muguino a quien no tuve el gusto de conocer, y sobre todo:
"A otros con la empresa de la mesura, máscara impune de la mediocridad" pues medirse en la mediocridad, lejos de mantenernos en las alturas nos hunde definitivamente en la nada, no hay crecimiento si no hay oposición.

Carolingio dijo...

"Yo lo único que puedo decirte es que siempre me han rechazado las mujeres más hermosas del país."

A. Dolina

Obvio que no soy yo...

Daniel Rico dijo...

Excelente excurso, no pude dejar de evocar al malogrado PETRONIO, llamado "el arbitro de la elegancia", autor del SATIRICON (el libro, no la revista); aquel que rechazara el cristianismo porque obligaba a amar a todos nuestros semejantes por igual y el sabia que nunca podría amar a nadie feo.

fede dijo...

Los editores no hemos podido dar con el paradero del autor para que respondiera a los requerimientos de los lectores... Muguino es así: andará seguramente detrás de la piedra o del abrazo inconstante de alguna morocha.

Calderondelabarca dijo...

" Sería irresponsable de mi parte afirmar que , en ese aciago instante , la Humanidad toda desaparecería ,pues - por inverosímil que resulte - no puedo imaginarme un Mundo sin Muguino pero sí a Muguino sin el Mundo "

( Lic. Alcides PEYORATO , " Acerca de la Fin del Mundo" Pág 23. Edit. Laika - 1963- )

fede dijo...

Calderón:

No conocía ese libro de Peyorato: depués me lo pasa.