jueves, 21 de agosto de 2008

NAUFRAGIOS


Un pescador, un verdadero hombre de mar, tiene una relación especial con la vida, porque la muerte vive junto a él. El mar es un monstruo dormido, que de un solo zarpazo puede hundir un barco hasta el fondo de su estómago, tragándoselo en una bocanada de agua y furia, apagando la vida de cien hombres en menos de un segundo, con la frialdad con la que un hombre apaga una vela. Y mueren en un segundo, porque la mayoría no llegan a ahogarse, mueren al instante de ser devorados por el mar... "Los médicos le dicen 'muerte por inmersión'", cuenta Amílcar. Uno puede reconocer a estos muertos de un ahogado con sólo verlos, porque el ahogado tiene la cara desfigurada por el miedo y ellos, a lo sumo, mueren con un gesto de sorpresa, de estupor.
Pero eso sólo puede verse si se encuentra al pobre infeliz, porque la mayoría de los hombres que mueren en el mar no vuelven nunca. Amílcar Zorpodín lo sabía y a él mismo le había tocado perder más de un amigo en el mar.
––Uno sabe que ya es viejo––, decía a quien quisiera escucharlo, a quien se resignase a escucharlo, ya borracho y ronco, ––uno sabe que ya es viejo cuando no le alcanza la memoria para contar a los hombres que vio morir en el mar, cuando ya no puede recordar tanto nombre, tanta cara que el mar se tragó delante de uno. La muerte es sucia, muy sucia, m’hijo–– dice el viejo cuando la ginebra lo entierra en lo más hondo, en lo más frío de su tristeza.
Y entonces, si uno sabe ver, ve que esas palabras no son huecas, porque el viejo centenario muerde con odio, como buscándose los dientes que el tiempo le fue robando, al mencionar a la muerte; porque el viejo no se resignaba a morir, a pesar de los años o, quizás, precisamente por los años que ya le encorvaron el cuerpo y le cargaron de sombra sus ojos imposiblemente azules, y de artritis sus huesos y de temor el alma.
Aloir

8 comentarios:

Luc dijo...

Con cada nueva noticia de Zorpodín me dan ganas de tener un abuelo así.

Saludo

Fede dijo...

Gracias por la presurosa (y afectuosa) visita.

Aloir dijo...

¡Ufa! A mí me gusta más Peyorato.

Eugenia dijo...

Qué caprichoso que está últimamente, Aloir, no le viene bien nada, jajaja.
Yo también disfruto de los relatos de Zorpodín, está a la vista que no acumuló años de gusto.

P.D: ¿Cómo es eso de que "cree" que es mi amigo? Usted ES mi amigo, para desgracia suya y para suerte mía.

Besos.

Idea dijo...

Hablando de amigos, ¿Aloir es amigo suyo? Me gusta como escribe y me conmueve casi tanto como Fede, es que Aloir tendrá que disculparme, pero en esto de leer, uno nunca deja el corazón en la mesa mientras bucea en las profundidades de un texto.

Peyorato dijo...

¡Ufa! A mí me gusta más Manuel de Muguino.

Fede dijo...

¿En serio leés cada comentario nuevo que sale?

Idea dijo...

En serio...