domingo, 3 de agosto de 2008

I'M A LOSER



“Las 100 canciones más famosas de los ’90”, prometía el sitio de la inagotable red de redes. Alguien se tomó el trabajo de cortar-pegar sobre el buscador de Youtube aquellos títulos inolvidables; cada nueva canción traía un estribillo memorable, una nueva anécdota (a veces inconfesable) y esa mezcla de tarareo y berrido de quien no habla muy bien inglés pero no quiere quedarse afuera. Se movieron algunos piecitos para seguir el ritmo y hasta hubo algunas miradas cómplices. Todo parecía muy divertido… salvo para mí, que no conocía ninguna de esas canciones. Solamente una:

"Soy un perdedor...
I’m a loser, baby,
So why don’t you kill me"


El vino melancólico ocupó en mi juventud el lugar de ciertas aventuras para las que ya es muy tarde. ¿Por qué me esfuerzo tanto en ser un triste? No sé, pero mantengo la esperanza de despertar un día y haber cambiado. Quisiera dejar de buscar imposibles, de condenarme al dolor. No porque quiera resignarme a la mediocridad, sino porque empiezo a creer que lo hago a propósito, que encuentro cierto solaz en la autocompasión.
Con los años aprendí que uno no debe esperar que el mundo le provea alegría o bienestar; es uno el que debe construirlos, pelear por esa ficción arbitraria: conquistarla. Tal vez un día logre hacer lo mismo con el placer y hasta llegue a ser feliz, antes de que sea tarde para toda aventura.

7 comentarios:

Fede dijo...

Aprovecho que los domingos nadie mira los blogs para reírme un poco de mi mismo; de mi romanticismo en chancletas, de mi vocación de triste a sueldo sin sueldo. Lo hago con cierta crueldad, pero también con el cariño de siempre por el perdedor que todos (o al menos yo) llevamos dentro...

Idea dijo...

¿Será porque usted lo supo antes que el resto y una vez que se sabe es inevitable?
Es cierto que a veces es cruel consigo, pero sepa que muchos le tenemos el mismo cariño que usted se tiene.
¿Perdedor? No creo que ni usted lo crea, tal vez haya perdido algunos pasos del baile de graduación que también se olvidan con el tiempo pero ha ganado una forma de decirlo que suele llevar muchos años construirse y que una vez que se conquista reniega del tiempo y sus designios, el equilibro entonces dependerá de dónde coloquemos el fiel de la balanza.
Además ¿nunca pensó que la alegría puede estar sobrevaluada en el precario mercado que es la vida?

Y recuerdo que en este ancho mundo hay otros que como usted, escriben y leen los domingos.

Fede dijo...

Este post se había perdido en las sombras de la nada por un problema técnico (Soy un boludo) Ni siquiera estaba en caché, pero pude recuperarlo (Soy un genio) Fue más difícil que volver a escrbirlo, pero mucho más satisfactorio (Soy un romántico)

¿Habré entrado, por fin, al s XXI? ¡¡¡Tiembla Palbo!!!

Calderondelabarca dijo...

Hice click y ya tiene 2.000 visualizaciones de Perfil. Felicitaciones !
No lo veo un perdedor, aunque no olvido que sólo tengo una limitada visión de su personalidad.

La concreción de cuáles objetivos lo harían sentir ganador? Fuera del plano sentimental...dependería solamente de Ud. el cumplirlos?

nadie dijo...

Inmediatamente me retrotrajo a uno de mis párrafos favoritos de Del sentimiento trágico de la vida. No costó mucho encontrar el libro para tipear esto:



Según te adentras en ti mismo, y en ti mismo ahondas, vas descubriendo tu propia inanidad, que no eres todo lo que eres, que no eres lo que quisieras ser, que no eres, en fin, más que nonada. Y al tocar tu propia nadería, al no sentir tu fondo permanente, al no llegar ni a tu propia infinitud ni menos a tu propia eternidad, te compadeces y te enciendes en doloroso amor a ti mismo, matando lo que se llama amor propio, y no es sino una especie de delectación sensual de ti mismo, algo como un gozarse a si misma la carne de tu alma.

***

Y la yapa...


Y si doloroso es tener que dejar de ser un día, más doloroso sería acaso seguir siendo siempre uno mismo, y no más que uno mismo, sin poder ser a la vez otro, sin poder ser a la vez todo lo demás, sin poder serlo todo.

***


Te debo un post con algunas grandes canciones de los noventa que seguro pasaste por alto mientras tomabas vino.

Walter L. Doti dijo...

Me parece - lo sabe - muy loable su actitud entusiasta. Pero le advierto que habiendo constituido ya esa personalidad que hace muy bien en sacarse de encima y además siendo escritor, notará en principio que sus declaraciones comienzan a ser redundantes. De tal guisa, caerá en la impresión de que el otro, el mundo del dolor y la infelicidad, el mundo del regocijo en el dolor y en la infelicidad, da más tela para cortar, es más interesante, es más profundo.
Pero no se equivoque. La diversidad del universo que abandona es sólo hija de una cosecha minuciosa y prolongada en el tiempo y no de una riqueza intríseca del terreno. Si camina treinta años por el desierto de seguro recolectará algunas flores.
Dése el tiempo para armar una nueva red de sentidos. Hay mucho para decir, muchas aristas que lijar, muchos cuadros para pintar, muchos asuntos que tematizar. Y no tema al prejuicio academicista: esos que se quejan se morirán de envidia viéndolo pasar bailando arriba del barco "Olitas".

Fede dijo...

Calderón:

¿La concreción de cuáles objetivos? Es una buena pregunta, pero no puedo responderla sin caer en la condescendecia a ese perdedor interno que intento borrar. Digamos que hay cosas que no me gustan de mí y de mi vida; algunas no puedo cambiarlas (¿o sí?) y otras quizás sí, pero no lo intento.