martes, 24 de junio de 2008

MONTEVIDEO


Uno cree saber a dónde va sólo porque en el boleto hay un nombre impreso junto a la palabra DESTINO. Después de un largo viaje, esa palabra se convierte en personas, en paisajes, en vino… Y uno descubre, entonces, a dónde iba.

Montevideo es una vieja ciudad que duerme. Es enorme, pero parece pequeña. Cuando la noche ni siquiera es amenaza, sus calles quedan desiertas de miradas y de inverosímiles “contigo”. Su gente es cordial y alegre, de un sentido del humor sorprendente y desenfadado, pero vive oculta, quizás de si misma.

Me guardo interminables conversaciones de loco, el sabor palindrómico del Tannat, el destino curioso de una cárcel, la belleza de una mujer mulata que no vi, billetes de próceres extraños, el color impreciso de una tarde y otras cosas más íntimas que callo.

Y todo eso fue un regalo, una yapa: yo fui a conocer una cara, a oír una voz, a dar un abrazo, hasta ese día, imposible.

8 comentarios:

Idea dijo...

Oiga, para mí que usted es un poeta, porque yo, que vivo en Montevideo, después de leerlo, me dieron ganas de conocerla.
¿O será tal vez la intimidad de lo que calla ardiendo en su mirada?

fede dijo...

¿Usted vive en Montevideo? ¿Por qué no avisa, che? Yo anduve por allá el fin de semana visitando a una amgiga: de haber sabido la hubiera ido a visitar.

Idea dijo...

Mire que es audaz usted, porque a mi edad no es común que a una la anden visitando, igual, en cualquier caso creo que soy "virtual" una sombra que se proyecta en el universo, si quiere verme tendrá que profundizar su mirada.

Luc dijo...

No me diga que no vio a la mulatona de senos bamboleantes???

PS: por favor saque la verificación de la palabra que embola bastante.

Abrazo

Ljn.- dijo...

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hola fede! sí, mi "secret identity"
ha sido revelada, me llamo Lujan, x eso
el LJN, mi nombre sin vocales.
El poema de Blas Otero no lo habias dejado
en mi blog..asiq ahora me voy a ofender
porque le andás dejando poemas a tod@s.

**ofendido Mode ON**

a ver qué dejas próximanente p q se me pase ;)
besotessssssssss







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Darth Tater dijo...

¿alegres los montevideanos? Qué chistoso, a mí siempre me han parecido un poco serios, un poco tristes, un poco extraviados. Claro que después de una comilona en el Mercado del Puerto con un Tannat todo eso se llena de color.
Me da envidia su viaje...

fede dijo...

¡Cuánta gente! Hoy no faltó nadie.
A mí también me da envidia el tipo que viajó a Montevideo... el que nunca volvió, porque para ir hasta allá hay que cruzar un río y ya se sabe cuál es el gran problema con los ríos: desde Heráclito, nadie puede entrar dos veces en el mismo.

Walter L. Doti dijo...

¡Qué lindo lo que cuenta! Un día voy a ir, se lo aseguro (aunque deberé superar primero mi malestar en los barcos).