lunes, 31 de marzo de 2008

TIEMPO ERA EL DE ANTES


BERNA, SUIZA. (Enviado especial) El caso ha generado gran conmoción en toda Europa, por lo que, es muy posible, obtenga poco o nulo interés en nuestro país, más afín a los chismes, los devenires monetarios y las gestas deportivas. El, ya por estos días, ilustre suizo, Sankt Spiess, ha recibido una terrible reprimenda jaculatoria por parte del Prof. Gerhart von Spiegel, a raíz de su promisorio invento. Para actualizar al lector, si es que, a esta altura de los acontecimientos, es preciso hacerlo, recordaremos que el señor Spiess, como todo suizo que se precie, es un relojero de renombre y que, según sus declaraciones “amaneció cierto día con la certeza de haber realizado un descubrimiento de enormes proporciones”. Sí, señor, como usted ya debe haber adivinado, Sankt Spiess, no es otro sino el creador del sencillo, pero no poco efectivo sistema del aletargamiento temporal. Como recordará el lector, este procedimiento, consistente en hacer funcionar con mayor lentitud los relojes de todo Suiza, lo que ha traído consigo el crecimiento inmediato del nivel medio de vida de los suizos, ya que estos, acostumbrados a vivir a pies juntillas al tiempo como a una mera realidad mecánica devenida de sus relojes, han adecuado su existencia a una nueva cronología. Así, hay ya suizos que, habiendo alcanzado los cien años de edad, se niegan ha envejecer a ritmo del resto de Europa. “¿Por qué habría de envejecer o morir a ritmo de un francés o un búlgaro”, se preguntan, y con razón, los más estrictos caballeros suizos, “se trata incluso de una cuestión de hondas implicancias patrióticas”, afirman otros a su vez, “¿Debería yo confiar más en un reloj británico o (¡qué horror al sólo pensarlo!) en uno español?” Y dicen al fin: “¡No señor, si mi reloj nacional dice que han pasado sólo ciento treinta y un mil cuatrocientas veintiséis horas, diecisiete minutos y cuarenta y tres segundos desde que he cumplido veintidós, es mi deber ciudadano el representar una absoluta lozanía que condiga con la exacta figura de un caballero de poco más de treinta y siete años de edad”, me dijo el otro día un más que respetado banquero ginebrino, haciendo uso de una aritmética implacable. Pero lo cierto es que todo genio, y Spiess no habría de ser la excepción, tiene su detractor. Este ha surgido en Alemania, encarnándose en un no menos prestigioso filósofo, el Prof. Gerhart Spiegel, quien, como todo alemán que se precie, es idealista y candidato al Nobel, el cual no ha recibido todavía porque "todavía-es-muy-joven". A este profesor debemos trabajos como el renombrado “Comte ist ein Imbezill”, título traducido por nuestros catedráticos como “Comte se equivoca”, entre otras publicaciones de fama mundial. Según Spiegel, Spiess “se equivoca en sus apreciaciones, además de ser mujeriego y proclive a la bebida, pues”, según sus recientes dichos, “de poco serviría que uno viviese mil años si estuviese convencido de haber vivido unos míseros sesenta o setenta...” Lo cierto es que la discusión parece prometedora y trataremos de mantener al tanto a nuestros lectores de sus posibles implicancias.

5 comentarios:

Luc dijo...

Recomiendo el citado ensayo "Comte se equivoca", no tiene desperdicio. No obstante, reparo algunas dudas con respecto a la calidad de la taducción.

fede dijo...

Ya sé a lo que se refiere. "Comte" obviamente está escrito en genitivo. Como no hay un sustantivo, debe tratarse de un genitivo absoluto. Por otro lado, el verbo "ser" es un verbo copulativo por lo que "Imbezill" debe ser entendido como un Predicativo Subjetivo Obligatorio. El numeral "ein" va en concomitacia explícita con el verbo y se ve alterado por la formulación retórica propia del alemán del este. Por eso, es claro que debieron haber traducido "Comte ist ein Imbezill" como "Acerca de lo que hace que haya errores en (la obra) de Comte, al menos, en parte".
Pero que quiere: questo cabecituna negra complicano tuti.

Walter L. Doti dijo...

No me venga con disfraces literarios para temas filosóficos. Así cualquiera. Acepto el post como disparador, pero lo desafío a hablar de la relatividad de tiempo y espacio, o de su absolutez; o bien de por qué a pesar de que uno envejezca menos que su hermano gemelo que se quedó en la tierra mientras uno viajaba a velocidades mayores que la de la luz, el tiempo pasó para uno del mismo modo que siempre. (Una sospecha mía a este respecto lo puede ayudar a construir algo brillante. Siempre funciona así. Quizás el asunto tenga que ver con que el tiempo es relativo a velocidades y distancias y que la distancia entre el yo trascendental y el yo empírico es nula y por tanto la transmisión de los datos inmediata o prácticamente inmediata. A ver qué logra con esto. Es materia prima de la buena)

fede dijo...

La razón por la que escribo literariamente acerca de la teoría de la Relatividad es que no la entiendo.
¿Qué significa, por ejemplo, que el espacio se dobla? Yo puedo entender que la pelota no doble... pero hasta ahí me llegan los riñone. Lo del espacio, es decir, la nada que se dobla, me hace acordar al coyote que pega agujeros marca ACME en la pared. (En "Yellow Submarine", Ringo Star se mete un agujero en el bolsillo y dice: "Tengo un agujero en el bolsillo". Eso es buenísimo). ¿No será que es la luz la que se dobla, atraída por la gravedad del ujero negro? Cuando un avión se estrella, los peritos del seguro nunca dicen: "Lo que pasa es que se dobló el aire". ¿Cuando uno pone un papel escrito detrás de un vaso de agua y vemos las letras invertidas, es porque se dobló el agua? ¡Estoy muy cerca de ser un idealista, lo admito, pero tampoco como vidrio!
"Soy amigo de Einstein,pero más del sentido común," dijo Aristóteles Onasis.
Durante años me sentí como un infradotado por no entender postulados del tipo: "el espacio se dobla", hasta que hace poco me vengo a desayunar con que el verdadero postulado realtivista afirma que (en determinadas condiciones) "ES COMO SI el espacio se doblara". Ahora me gustaría ver a los que decían que entendían e postulado sin el "como si". ¿Qué era lo que entendían?

En cuanto al tiempo relativista, (que es también espacio y en el que es imposible que dos personas en dos lugares diferentes puedan chiflar a mismo tiempo) ¡Qué quiere que le diga! ¡No entiendo el tiempo absoluto y voy a entender el relativo!
¡Déjese de embromar!

fede dijo...

Perdón: me se quedó la PD afuera:
Hela aquí:

PD: No respondo a su idea, que parece interesante, porque tampoco entiendo su postulación. Será tema de debate en otro foro.