viernes, 28 de marzo de 2008

¿EN EL LABERINTO?




"Atrapado como gato entre la leña", dice el refrán criollo. Pero nadie dice que el gato atrapado en la leña descubre sus garras, el límite de sus fuerzas, su insospechado valor y su amor por la vida.


La dificultad es fructífera; es una décima musa a la que no suele encomiarse lo suficiente. ¿Quién buscaría una salida de no existir un laberinto? ¿Quién crearía un laberinto si no tuviera la ilusión de que existe una salida, de que existe un orden al que todas las cosas responden? Otra vez, descubrimos que detrás del asunto, detrás de todo asunto, están el por qué y el para qué de todo. Si el universo fuese un laberinto, sería también un cosmos.


¡Ojalá el mundo sea un laberinto! ¡Ojalá Ariadna o Dios, o quién sea, nos espere en la puerta, tendiéndonos el hilo de nuestra salvación; de esa salvación sin la cual no tendría sentido matar a un millón de minotauros.


Un enigma presupone una solución. Todos los laberintos tienen una salida; aunque no la haya, aunque sea impensada: "De todo laberinto se sale hacia arriba."*


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*Leopoldo Marechal




5 comentarios:

fede dijo...

Si se lo piensa bien, este ratoncito que asoma su cabeza intentando relojear la salida ¿no es un poco el símbolo del filósofo?

Walter L. Doti dijo...

Hay quienes se golpean contra las paredes sin intuir siquiera que están en un laberinto. Asomar la cabeza por encima de las rebuscadas aristas supone haberse preguntado alguna vez de qué se trata todo esto; supone haber asumido la actitud del filósofo. Un instante para pispear por encima de la tapia nos eleva mucho más alto que la altura de la pared.

Es muy cierto que un enigma presupone una solución. Si la lógica no falla, cuando algo se da, debe darse de algún modo: el conocimiento de ese modo en que se da el ser es lo que busca la filosofía; porque si el ser no se da de cierto modo, no puede decirse que se dé. Y como el ser es de suyo que se ha dado, debe haberse dado de algún modo particular. Ergo, el enigma del Universo tiene solución. Ya verán: es sólo cuestión de tiempo, de paciencia y de ingenio. ¿Dónde estará el arriba del que habla Marechal?


PD: Muy bueno lo de ese tal Leopoldo, ¿no sabés si ya armó su blog?

Carolina dijo...

Advierto que me voy a ir por las ramas con el comentario...

Es cierto, la dificultad en la mayoría de los casos es fructífera. Pero permítame resaltar algunas de las bondades de lo "fácil".

El mejor ejemplo son las relaciones humanas; creo que nada es mejor. Porque lo mas fácil en lo mas natural. Es inútil esforzarse en llevarse bien con alguien, o en simpatizar con alguien. Aparte, salvo contadas excepciones, no vale la pena.

El capricho de seducir a alguien que no nos presta atención, por ejemplo, no lleva a ningún lado. "Soy fácil o imposible" decía Dolina, y creo que esto es aplicable a cualquier persona...

Para mas informacion, escuchar "Easy to love" de Cole Porter.

Me imagino que ud. Apuntaba a algo completamente distinto con su entrada… Perdon por cambiarle de tema!

fede dijo...

Walter: ¿Me equivoco o usted se ha mostrado OPTIMISTA? ¡Paren las rotativas! ¿Quién es usted y que ha hecho con Doti?
Volviendo a lo nuestro; ojalá tenga usted razón y el hilo de la madeja tenga un extremo. Y, si es psible, pidamos, también, que en ese extremo haya un nudo.
Si lo encuentra, pégueme el grito que acudiré más que contento a su dizque librería para enterarme. En cuanto a Leopoldo, no sé si armó algún blog, ¿habrá que fijarse en adanbuenosaires.blogspot.com? (Me niego a incluir un "je, je" acá)
¿O ya es una muestra de optimismo desmedida?

Carolina: No se preocupe, no cambió de tema, hizo una salvedad y una salvedad válida. Si quisiera que me dieran siempre la razón me quedaría en mi casa... Un momento: estoy en mi casa: ¡Cómo se atreve!
Comparto la hipótesis de Dolina pero, para no ser menos, le voy a hacer, también, una salvedad: No todos los libros nos gustan desde la primera página; un "imposible" se transforma en "fácil" cuando vemos lo que no habíamos visto. En el bailongo, uno nada más mira el escote (Bueno, no creo que ese sea su caso). Ergo, la seducción es posible: consiste en "ser-uno-en-el-tiempo", uno es "fácil" o "imposible", pero de modo espacio-temporal. "Dios nos concede suceción y olvido". Quédese con esa esperanza y acomódese el escote.

fede dijo...

Ah, por cierto... Carolina se hace la tonta y resulta que ya está escribiendo en su blog. ¡Eso no se hace: no, no, no no, no! Para retarla, haga click en "Carolina"... ¡Ese no, gil: el que está en celeste!mm