lunes, 26 de octubre de 2015

DESPERTAR
















....El acto abrumador de despertar nos transforma en filósofos. Ese momento inaudito y precario es un enigma previo a toda certeza, a toda pregunta. Nada tiene sentido por la sencilla razón de que aún no se lo hemos dado... Son nada más que unos segundos, es cierto, pero son segundos en que no somos capaces de entender el tiempo; es un instante que es más un lugar, más un dónde que un cuándo; un caos sin conciencia de su caos. Si pudiéramos cifrarlo visualmente, lo veríamos como un puente inhóspito que no acaba de estar presente, que no existe sino en fuga; un espacio asombroso que vuelve ambigua la frontera entre dos mundos irreconciliables. Ese momento asombroso y confuso sería el momento ideal de preguntar, de develar todos los misterios. El problema es que todavía no hay un quién que pregunte; eso pasa después, cuando la magia termina o, precisamente, porque la magia termina. Por ahora no somos; no sabemos qué cosa es ser. Nuestra mano (aunque aún no es nuestra), delante de la cara es un monstruo inexplicable, algo que no hemos terminado de crear. Lentamente, en mórbido desfile de figuras extrañas, inhaprensibles, comienzan a transformarse en algo. Entonces (ya podemos decir entonces), el pánico (que olvidamos después, al llegar a la otra orilla) es devorado por el deseo apremiante de una salida, de un suelo que pisar; y así, la razón (ese otro monstruo), como un hilo de Ariadna al que nos aferramos con desesperación, nos salva… 
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1 comentario:

Idea dijo...

¿Escritor sobrevalorado? Escritor, con mayúscula. "Nada tiene sentido por la sencilla razón de que aún no se lo hemos dado... " Esa frase lo dice todo: la vida no tiene sentido, a veces y sólo algunos, son capaces de darle un sentido a sus vidas. Leerte siempre me produce una inmensa alegría. Beso.