lunes, 17 de agosto de 2009

ORDALÍA




Las cábalas de los futbolistas, la incapacidad de abstracción de los alumnos universitarios, el potenciamiento toxicológico de la sandía por medio del vino, la irrevocable convicción femenina en la astrología, la cámara de lores británica, el concepto de virginidad judeo-cristiano, el habitual consumo de antibióticos para curar el resfrío, el singular espiritualismo de los ateos, la moral de martirio de los militantes políticos, la fe ciega en las musas de los compositores de jingles, los pruritos de la asociación de madres en torno a la educación sexual, la cruz de tinta que quita la culebrilla, el desprecio del dinero de los pequeñoburgueses, la idealización de la locura de los cineastas de culto, la concepción animista de la naturaleza que esgrimen los ecologistas, la demostración del carácter esferoide del mundo por medio de un huevo parado sobre una mesa, el afán pseudo esotérico del teatro contemporáneo, la dicotomía entre cuerpo y alma enunciada por los poetuchos, el maniqueísmo moral de los periodistas, la castración química...

¡A la final, tanto preocuparse por salir de la modernidad, y resulta que la mayoría de la gente todavía no entró! ¡Cosa e' mandinga!

2 comentarios:

Torquemada dijo...

Si os mostráis en contra de este post deberé probaros en ordalía, poniendo a fuego vuestras carnes: si no ardéis, demostraréis ser brujas y os matré en nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y si ardéis, moriréis, pero en paz con El Todopoderoso.

Lutsek dijo...

Tuve la misma sensación muchísimas veces. ¿Cómo puede ser que nos preguntemos si superamos la posmodernidad mientras en otros lados están recién entrando en la Alta Edad Media?

Abrazo.