martes, 30 de diciembre de 2008

LA INSPIRACIÓN


Clásico: Se escribe con inteligencia; la literatura es patrimonio absoluto de la razón, que altera el mundo a su antojo: eso es la creación estética. Y el talento no existe, sólo el buen y el mal gusto.

Romántico: No, se escribe con talento; la literatura no es patrimonio de nadie y del misterio, que se desborda a sí mismo y, sin saberlo, crea: he ahí el hecho estético. Y la inteligencia es un estorbo.

Dialéctico: No. Y sí. Se escribe con palabras; la literatura no es un patrimonio, sino una contingencia del hombre ––heredero de otros hombres–– Ahí lo que queda: la huella en el camino. Y la inteligencia es la mediadora entre el hombre y la huella, lo que la penetra y se penetra de ella y el talento su trasunto y la reminiscencia de lo que no puede ser pensado o recordado. Ambas ficciones; ambas el hueco de la huella; ambas la forma del pie que no existe, que no existió nunca.

11 comentarios:

Fede dijo...

¿Soy clásico o romántico? No sé, dejar quisiera/ mi verso como deja el general su espada;/ famosa por la mano viril que la blandiera,/ No por el docto oficio del forjador preciada"

Antonio Machado

Walter L. Doti dijo...

Sólo hay técnica, más o menos depurada.

Idea dijo...

¡¡¡Viva la dialéctica!!!

Carlos Marx

Sordo Gancé dijo...

¡Viva la tía Léctica!

Idea dijo...

Che,¿ estos cambios son un signo de creatividad o de insatisfacción?

Fede dijo...

La creatividad es el más elevado modo de insatisfacción.

Idea dijo...

La insatisfacción es el motor de la creatividad..

Idea dijo...

Che, ¿vos no pretenderás competir con los 300 de Carolina, no?

Idea dijo...

¿No tendrás un deseo más modesto?

Fede dijo...

Alguien va a leer esto en cien años (¿Alguien va a leer esto en cien años?) y se va a preguntar si las 300 de Carolina son como las 500 de Indianápolis. ¡Las 300 millas de Carolina del Norte!

PD: Yo quiero llenar el mapita de Google Anaytics. ¿Conoce alguien en Chad? ¿Chadteamos? (cuac)

Luc dijo...

Bien por el dialéctico, para mí que usaba un sombrero hegeliano. Abrazo y buen año!