viernes, 16 de enero de 2015

UN PRÓLOGO AL OLVIDO


Avanza mi edición con pie de plomo. Entre tanto, comparto e prólogo de Analía Carrizo a Olvidar Praga.

Prólogo
 “Lo cierto es que no supe el nombre de la ciudad por mucho tiempo y que, de hecho,
llegué a creer que era solo un monstruo de mi imaginación.”

...En este libro, una nueva edición del Premio Municipal de Literatura Osvaldo Soriano, se presenta a Federico Liste, quien ha sabido interpretar y aplicar aquello que afirmaba Borges acerca de la literatura: “no es otra cosa que un sueño dirigido.”  
...Olvidar Praga, el  título del volumen,  propone un acto de desapego: ¿se puede olvidar lo que forma y formó parte de nuestro ser, independientemente –muchas veces- de la propia voluntad? ¿Es posible para un escritor despojarse de sus lecturas previas? ¿Qué opinaría Kafka al respecto? Esta aparente contradicción que oculta la inevitabilidad, se exhibe en los relatos de Liste, que meritoriamente manifiestan la polifonía, el diálogo constante e interrumpido con la cultura. Así, en “El fin deseado” se revela sobre el final, quizá antes para el lector conocedor de los grandes escritores del siglo XIX, la identidad del protagonista. En “Monterroso, dixit” y “Relatividad”  se rinde homenaje y se reescriben, relatos breves de este consagrado autor guatemalteco; “Bajar la escalera”, ficcionaliza en clave fantástica el pensamiento de uno de los representantes del suceso, hoy controversial, que fue entendido como ‘un gran salto para la humanidad´ y en “La demostración de Watson o la refutación de la razón científica”, ya desde el título puede inferirse que habrá una trama policial, no obstante la misma estará desdibujada.
...El acto del olvido es, entonces, un intento vano de omitir el gran mosaico de citas, (utilizando estos términos de Julia Kristeva) que todo lector asiduo –la otra cara del escritor-,  carga forzosamente. Liste lo sabe: no olvida; no escapa de la literatura y cultura universal, sino que a partir de este gran bagaje, construye, reformula y reescribe.  El resultado es un conjunto de relatos que toman lo filosófico, lo fantástico; las épocas remotas, las actuales; los espacios desconocidos y reconocidos, como Praga, Grenoble, Buenos Aires y  Mar del Plata. El tema del sueño y la vigilia, esa confusión entre lo que quizás es o probablemente sea realidad o proyección, aparece como un eje que atraviesa la obra. En “La revelación del Dios”, por ejemplo, lo onírico otorga una clave para comprender la igualdad de una malentendida diferencia; en “El demiurgo”, vigilia y sueño se entremezclan, promoviendo una posible reflexión del lector sobre la verdad y la muerte.
...Definitivamente, Olvidar Praga se mueve como un gran péndulo entre el olvido y la memoria. Es, asimismo, una obra literaria;  un sueño dirigido -retomando a Borges- un cúmulo de historias recreadas, ansiosas de lectores ávidos que quieran disfrutar del dejarse llevar y también, de escaparse de un mundo rutinario,  desviarse en busca de caminos de lectura placenteros.
...Es de esperar, que el libro de este novel y premiado escritor, permita a los destinatarios, los  lectores, encontrar entre sus páginas senderos que conduzcan al goce y al pensamiento.

Analía Carrizo

1 comentario:

Walter Leonardo Doti - (Filosofo Multimedia) dijo...

Pero, al final... ¿lo tengo que leer o no lo tengo que leer? ¿Cuántas estrellitas hay que ponerle?