martes, 10 de abril de 2018

EN TORNO A LA NOVELA DE AVENTURAS



Decir que una novela es una novela de aventuras no implica más que una descripción; agregar que toda novela, que toda obra literaria, es en sí una aventura, es ya ensayar una tesis estética.
La aventura de la que hablamos envuelve, tanto al proceso creativo del escritor, como al del lector; dos seres solitarios que se arriesgan a poner en funcionamiento la peligrosa maquinaria de la literatura, cuya finalidad no es otra que crear sentidos inesperados a partir de una colección, más o menos afortunada, de símbolos.
A esa aventura compartida nos invita cada libro.

No hay comentarios: