martes, 21 de octubre de 2008

CUANDO YA NO IMPORTE




La historia es más o menos así.

....Hace unos 5.000 años un pueblo de miserables esclavos creo un Dios que auguraba la salvación de los miserables esclavos. El plan incluía, por supuesto, el eterno castigo de sus opresores, pero esta suerte de compensación cósmica llegaría en otra vida, la última y verdadera, y no durante la existencia terrenal que era del todo deleznable. Este Dios sumamente cruel, rencoroso y vengativo, curiosamente, era también perfecto. La moral de este pueblo fue fundada en diez mandamientos que un hombre dice haber escuchado de boca de este Dios en la punta de un cerro.
....Hace unos 2.000 años, otro hombre afirmó (como ya lo habían hecho otros tantos hombres) ser hijo de este Dios. Era un carpintero nacido en un pueblo muy pobre de pacíficos pescadores y decidió cambiar la doctrina de la venganza por la del perdón. La doctrina moral de esta tribu está fundada en unas cuarenta biografías de este hombre. Todos estos textos o Evangelios son falsos y, al menos, de 200 a 400 años posteriores a los hechos que narran. La Iglesia encargada de perpetuar esta doctrina al mundo seleccionó los cuatro textos convenientes a sus intereses políticos y repudió los otros, tildándolos de heréticos.
....Hace unos 800 años, un simpático filósofo llamado Agustín, atormentado por la muerte de un amigo, creó lo que hoy llamamos teología católica, cuyo fundamento esencial es el carácter racional de todo lo expuesto hasta ahora. Agustín era glotón y putañero y promovía la templanza y la castidad; su Iglesia, durante siglos regenteó prostíbulos y promovió homicidios políticos y persecución.
....Por alguna razón, esta extraña doctrina reaccionaria y creada de un modo absurdo y capcioso, sigue condicionando nuestras vidas. ....Vivimos agobiados por la culpa, por el temor de ser juzgados bajo parámetros que no sólo no compartimos, sino que también despreciamos, por el temor de no merecer la misericordia de un Dios en el que ya ni siquiera creemos. ¿Por cuánto tiempo? No sé… ....¡Pero qué lindo el día después! El día en que treinta octogenarios célibes regidos por un imbécil autoproclamado infalible dejen de determinar qué es bueno y qué es malo, qué puede hacerse y qué no.
....¡Hasta ese día!

10 comentarios:

Fede dijo...

...y entonces el mundo va a saber de un nuevo, literal sentido, para eso de "la dulce venganza"

Idea dijo...

Se da cuenta que no ha hecho otra cosa que dejar bien claro que la historia de la religión siempre ha ido a la cola de los acontecimientos, acomodando su discurso en función de la realidad que lo exige, imagino.
Lamento decirlo pero sospecho que nunca vendrá el día después, siempre habrán octogenarios regidos por un imbécil para facilitarnos su discurso y a quienes agradecerles la "culpa infinita" de estar vivos y nuestra imbecilidad por no poder ya ser más libres de pensar sin ellos.

Walter L. Doti dijo...

¡Poderoso! ¡Qué texto sanguíneo, apasionado! Así hay que escribir y no con medias tintas. Lo imagino escribiéndolo e intentando desgarrar al tiempo el nervio de una milanesa.

"Este Dios sumamente cruel, rencoroso y vengativo, curiosamente, era también perfecto." --> ¡Muy bueno!

Y por último, si lo sabe, ¿por qué corno no actúa en consecuencia? Mire que la vida se escurre más rápido que el sueldo. Le sugiero que empiece a hablar mal de sí mismo. Que anuncie sus debilidades, sus iniquidades, que se arme la peor imagen en los demás, de modo de no tener que responder por una descripción que crea expectativas en los otros. La vida es una puesta en escena, una fantochada, anímese a todo y que los demás comenten.

Ljn.- dijo...

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más se entera uno de cómo ha procedido
la Iglesia a lo largo de la historia,
más crece el desprecio.
Saludos señor amante de la diéresis!






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Calderondelabarca dijo...

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Tan así es ?

Como en todo instituto que tenga milenios , siempre puede hacerse una historia extractada digna de ser emitida en algún programa de Lanata. O en varios.
Mi formación religiosa es inexistente : aún así adhiero a algunos valores formulados por el Cristianismo , así como otros me parecen obsoletos.
Lejos estoy de considerar a la Iglesia como una institución perfecta , pero la labor de algunos clérigos simplemente despierta mi admiración, sin perjuicio de áquellos que salen en policiales.
Y no alcanzo a ver , por lo menos con su menoscabada influencia en la actualidad , como su prédica implica hoy un insalvable condicionamiento en nuestras vidas.
Cuál sería la relación puntual entre el Cristianismo y el estado actual de nuestra sociedad ?

Sea piadoso conmigo. :)

Onirica dijo...

Aguanten los griegos, tienen las mentes mas libres de la humanidad.

Onirica dijo...

Me encanto el texto mi amigo. pero ahora parece que voy a cantar la melodia un buen rato ya que se me ha pegado.
:)

Fede dijo...

Calderón:

Ante Data: Gracias por el :) si bien no era necesario... mientras no se meta con el Globo.

Es la perpetuación de tabúes religiosos obsoletos lo que me resulta opresivo.

Soy medido como ser humano en base a parámetros que no comparto y que, en muchos casos, desprecio.

El cristianismo aboga por una moral antivital, que identifica placer con pecado y culpa, es decir, con lo malo, lo inmoral. En contraposición, promueve la represión del deseo, la resignación, la humillación y el dolor como vías de expiación, como caminos hacia la bondad.

La Biblia prohíbe tanto ejercer la usura como "derramar la simiente". La Iglesia promueve la abstinencia sexual y (en algunos casos hasta la practica), pero es dueña de consorcios bancarios en todo el mundo. ¿No tengo derecho a creer que hay una intencionalidad política al determinar qué parte de la Biblia debe regir nuestro comportamiento (y el suyo) y qué parte no?

Los aspectos reaccionarios del cristianismo gozan de perfecta salud. Sobre el mandato de no juzgar, de perdonar, de amar, ni noticias.

maria b dijo...

excelente texto!! Comparto plenamente sus ideas!

Fede dijo...

FE DE ERRATAS:

Donde dice "800 años", debería decir "1600 años". Mi ignorancia se los dejó a mitad de precio.